sábado, 9 de febrero de 2013

El dilema de la teta.-

Pirulino ya tiene 20 días. Los 20 días más hermosos, agotadores, felices y agitados de mi vida. Pasó de todo. Un camión pasó. Un camión cargado de emociones, decisiones, aprendizajes y felicidad. Hasta ahora nunca nada ni nadie había logrado desenroscarme de mi maremoto de pensamientos y preocupaciones diarias (yo sé que mi marido debe pensar que eso no cambio, pero yo creo que sí, carajo!). Sin embargo, él logra que el cansancio, el agotamiento y mis enojos se desvanezcan por completo cuando se refleja paz y tranquilidad en su carita cada vez que duerme o nos regala una sonrisa. Siento que hasta ahora me hice problema por tantas pavadas! Tener un hijo me dio paz mental. Sí, aunque llore por momentos, sienta culpa o crea que no rindo todo lo mejor que podría rendir. Lo único que turba mi paz mental es la teta. La bendita y alabada teta.
Como siempre me pasa, voy contra la corriente y me pasa todo lo contrario de lo que dicen los libros. En uno de ellos leí lo siguiente: "Amamantar brinda sensación de relajación, debido al efecto de la hormona Prolactina segregada durante la lactancia." Que los autores me disculpen pero amamantar me hizo descubrir la poca paciencia que tengo y que ya no nos regimos por horarios convencionales, sino por "horarios teta". Nunca pensé que dar la teta fuera tan desgastante. Este chico no sòlo succiona leche, me chupa energía con cada toma. Convengamos que toma cada dos horas y algunas veces está tendiendo a tomar cada tres o cuatro horas. Como me dijo una compañera de trabajo, para los varones la teta es una ensalada, mientras que la leche comprada es un bife con fritas. Y tiene razón. Por suerte de noche toma cada tres ahora porque ya no daba más! 
Lo más confuso de todo este asunto de la teta y el provechito (el provechito es mi pesadilla) es cada cuánto y por cuánto tiempo. Algunos dicen a libre demanda (en mi caso, cada hora y media ponele), otros me dicen que subió mucho de peso así que cada tres. Después algunos doctores dicen que la teta tarda en llenarse nuevamente una hora y media y otros aseguran que siempre hay. La verdad me volví loca y como acá es verano, es dificilísimo conseguir un pediatra de cabecera porque todos están de vacaciones y los que no se fueron, están atestados de gente. Después, me dieron una dieta para producir más y mejor leche. Una dieta que imagino puede hacer Angelina Jolie con su séquito de criadas acunando al niño, limpiando la casa, haciendo las compras:
-Tomar 4 lts de líquido por día.
-Tomar granola dos veces al día.
- 4 comidas diarias y misma cantidad de colaciones.
-Ingerir levadura de cerveza.
- (Esta es mi preferida) Dormir una siesta entre las 20hs y 21 hs.
Lo intenté, pero me fue imposible acordarme de todo y a la vez, hacerme cargo de la casa y de Pirulino. Por ende, fui probando, intenté armarle una rutina, lo dejo como máximo 20 minutos en cada teta y parece que va resultando. Ya no regurgita tanto y le cuesta menos hacer provechito (mi hijo NO eructaba y menos cuando quedaba frito después de la toma). 
Por lo tanto, la leche materna es saludable, rica y tiene el equilibrio justo de nutrientes. Es lo mejor. Y es reconfortante saber que tu "producción" alimenta tan bien a tu hijo. Ahora...a mí no me relaja (soy inquieta) y el culto a la teta me pone un poco nerviosa cuando viene de aquellos que nunca amamantaron. Y sí! Tengo derecho a quejarme también, no? Aunque elija amamantar. Las tetas chorrean, duelen, arden y ni te cuento a la noche cuando estás dormida!
Peeeeero... saben qué? Todo este bendito dilema de la teta se esfuma en un segundo cuando lo veo sonreìr, llenito y con el orgullo de saber que el esfuerzo rindió sus frutos.

No se vayan sin comentar!

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