domingo, 27 de enero de 2013

Y llegó mi Pirulino...3.300kg de puro amor.-

Y por fin, llegó el momento luego de 9 meses de espera. Ese instante tan ansiado durante tantos meses. Y como no podía ser de otra manera lo hizo de forma triunfal y protagónica...Así arribó al mundo mi Pequeño Dragoncito (según el horóscopo chino, tengo un niño dragón que le gusta imponerse y eso quedó clarísimo!). Paso a contarles.
Hace mucho tiempo mi marido y yo teníamos ganas de ir a ver un musical. Nunca habíamos ido a ninguno. Por falta de tiempo, dinero, por olvidarnos de algún estreno y otras excusas siempre perdimos la oportunidad de ir a uno. Justamente el 16 de enero se estrenaba "El Retrato de Dorian Gray" y como el obstetra me dijo que todo estaba muy tranquilo decidimos arriesgarnos y sacar las entradas para el viernes 18. Yo cruzaba los dedos para que nos deje llegar a la fecha. Y como imagino se habrán dado cuenta mi chiquitito (fiel a su estilo de estrella Hollywoodense) decidió elegir ese preciso instante, a la hora que justo empezaba la obra para salir de su caparazón. Comenzé con dolores a las 18 hs pero como no eran muy fuertes y ese día justo había ido al obstetra y no me dijo "Hija mía, estás por parir", yo le dí para adelante. Antes de la obra nos encontrábamos con mi papá a tomar un café y, ni lerda ni perezosa, le di las instrucciones de lo que tenía que ir a buscar si no llegábamos a estar en casa cuando entraba en trabajo de parto (viva la piba, eh?). Ya a las 20hs empezé a sentir contracciones bastante fuertes y seguidas e inclinarme hacia adelante se estaba tornando una tarea algo difícil, pero siguiendo con mi testarudez, me dije "Hasta que no se cumplan las dos horas de contracciones cada 5 min como me dijeron en el curso, yo no me muevo de aquí." Y así partimos al teatro. Cuando vi las escaleras para subir a la platea, confieso que casi más me muero pero las subí, me senté y le dije a mi marido "Empezemos a controlar las contracciones." Él sacó su celular, encendió el contador de contracciones (estaba todo fríamente calculado, por si no lo notaron) y mientras mirábamos la obra, yo veía que las contracciones eran cada dos minutos. Hasta que a las 22hs tomé coraje y dije " Vayamos ahora porque más tarde no sé si llego a bajar las escaleras." Nos tomamos un taxi y partimos hacia el hospital. Yo sólo rogaba porque no fuera una falsa alarma porque no me quería ir con esos dolores a casa o pensar que podía ser mucho peor. Llegamos, y en cuanto me pusieron el monitoreo y me revisaron, el Pequeño Dragón dijo "Acá me quedo yo." Me internaron a las 00, traté de respirar como pude, tranquilizándome lo más que podía. Mi marido no podía más de verme sufrir pero yo quería ser fuerte y hacer las cosas bien. La última hora fue terrible. Quería evitar gritar para no parecer una loca desquiciada pero ya no me podía contener. Temblaba del dolor cuando me revisaron por última vez. Y por fin la doctora dijo " Ya está viniendo el anestesista para darte le peridural. Te rompo la bolsa y vamos." OH SI!!!!!Juro que esos minutos hasta que llegó el anestesista, no aguantaba más. Pensé que no iba a poder. Terminé mordiendo a mi marido en la panza ( no sé cómo hice) y gritando Perdón, perdón!!! A todo esto, él estaba llorando a moco tendido o aguantaba. No recuerdo muy bien. Me vinieron a buscar y a las 3.20 se terminó el dolor. Estaba tan agotada que me quedé medio dormida apenas me sentí más aliviada.Y ahí en unos 10 pujos (calculo), salió mi Pirulino a las 4.06. Todo peludito, violetita, y llorando como un desquiciado. Y esucharlo llorar fue lo mejor que me pasó en la vida. Ya estaba tranquila. Tenía pánico de que no pueda respirar. Lo ví, nos dimos un beso con mi marido y allí partieron mis dos reyes. Cuando llegué a mi habitación, los vi juntitos. Mi Pequeño Dragón estaba en brazos de su papá y a él se lo veía tan seguro. Y ahí supe que no me había equivocado. Que había elegido al hombre apropiado, que se la bancó a mi lado, que nos daba esa seguridad que uno siempre intenta lograr como familia, que sufre y ríe con nosotros. A los días me di cuenta que el dolor, las quejas, el cansancio, los comentarios inapropiados, los pensamientos retorcidos, PREocuparse tanto pasa a segundo plano. Cuando lo ves reir, cuando hace alguna mueca, cuando lo vestís, incluso cuando te agota, este pequeño ser me daba una paz mental inexplicable. Quizás empiezen otros problemas, pero otros con seguridad se acaban. El sentido de la vida te cae por completo en un segundo. 
Como dice Jorge Drexler, al final del camino, nos daremos cuenta si valió la pena lo vivido.
Definitivamente, sí.

8 comentarios:

  1. Enhorabuena!! Disfruta de cada minuto ahora que es una etapa preciosa...

    Un abrazo enorme para toda la familia.

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  2. Madrer mia! me has emocionado (y hecho reír con el bocado en la barriga! jajajaja)..

    Que bien que fuera tan "rapidito"..... Entiendo lo de los momentos antes de la epidural...yo me sentí igual. Creí volverme loca. Aunque no llegue a gritar sí que le dije a mi marido...salgo con monitores, camilla y tó enganchao a la espalda como no me droguen! asi que....Te entiendo perfectamente (aun me angustio al pensarlo) pero es verdad que se pasa cuando le ves la carita por fin!!!

    Como te he dicho antes, me alegro no sabes cuanto.

    Un besazo linda!!! Y enhorabuena una vez mas pero esta vez a los 3!!!! Ati por campeona, a tu marido por aguantar y no salir huyendo y al bebe por ser tan fuerte y decidido a salir!

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    1. Admiro a las mujeres que se animan a no darse la epidural. Juro que no podría! Gracias por las felicitaciones y el aguante una vez más!
      Besote y ahora mismo me paso por tu blog (ya vi que andàs atareada con el cumple de Torbellino jajajaja).

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  3. Felicidades!!! Hola llegue aquí por el miércoles mudo...Me emociono tu historia, yo tengo tres hijos y espero el cuarto ahora mismo: te cuento con el primero sin epidural (grite/llore/me asuste) hasta que por fin salio....con la segunda pedí la epidural tarde justo después que me la colocaron salio disparada y.............. con la ultima, si fue una salvación, la colocaron y hasta conversaba con mi esposo durante la contracciones ;)
    Saludos muy afectuosos.
    Andreína.-

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